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Actuar con Responsabilidad en la Separación

Paz y Bien. Quiero enfocarme en la Responsabilidad como ser humano, como hombre, como pareja, como padre. Dejo de lado el tema de la culpa que ya hemos tratado en varias ocasiones en este blog.

Clicka>La Culpa, Cómo Desactivarla (1ªParte)

Clicka>>Cómo Neutralizar La Culpabilidad (2ªParte)

¿Por qué enfocarme en la responsabilidad cuando actúo? En el Artículo que escribí con motivo de una charla que trataba de En el tsunami de la Separacion, 3 Pilares donde agarrarse  ya lo mencionaba.

He cambiado el tercer pilar en la Ponencia que impartí  el 10 de julio “Los 3 NO de un Hombre Separado”,  o los 3 Errores que cometemos los que vivimos una Ruptura dominados por la Culpa.

ERRORES DE I-RRESPONSABILIDAD

¿Entonces, por qué este empeño? Actuar con responsabilidad es lo contrario al tercer error que cometemos los hombres separados: No actúes para expiar la culpa de la ruptura.

A veces hacemos concesiones para no sufrir o no hacer sufrir a la pareja o hijos, o para que no se vuelva más en tu contra la decisión de separarte. Lo que se dice actuar para no molestar, tragar con sapos y culebras.

Lo hecho, hecho está. Toma conciencia y actúa con responsabilidad, toma acción. Estos son algunos consejos:

A mi me costó eso de la responsabilidad, porque si has tenido una separación conflictiva es muy posible que quieras dejar de pasarlo mal y si te puedes permitir calmar a tu ex con compensaciones que puedes asumir, vas tirando.

Ese no es el objetivo de la felicidad, es una manera de compensar la culpa.  Por un lado adquieres unas responsabilidades ante un mediador o juez que se han acordado. Para eso mira tu “convenio regulador” y si tienes otros acuerdos con tu ex-pareja.

Por otro lado está la responsabilidad para contigo: tu salud corporal (alimentación, cuidado físico y aseo personal), tu mente, tus emociones (y sentimientos) además de tu parte espiritual (religiosa practicante o no).

El divorciado o separado puede descuidar y desequilibrar lo que ya tenía resuelto (+/- con su pareja) porque ahora requiere un esfuerzo y/o atención a la que no está acostumbrado.

Dice Mark Vicente algo muy a tener en cuenta:

“Me he dado cuenta recientemente de que el acto mismo de negar nuestra participación en nuestra propia vida como agente causal supone un intento voluntario de desviar la atención para no tener que enfrentarnos a ningún aspecto de la realidad que nos contempla expectante. Pienso que he estado perfeccionando este “engaño” la mayor parte de mi vida. Siempre tenemos que preguntarnos qué criterio nos guía cuando decimos que hemos creado o que no hemos creado algún aspecto de la realidad. Mi criterio era siempre: yo creo lo que es agradable y cómodo e intento negar mi responsabilidad en lo incómodo… Lo hice así durante una temporada, pero luego la realidad me atrapó. Ahora pienso que soy la fuerza que causa y/o participa en todos los aspectos de lo que contemplo en mi vida.”

En definitiva, esta semana que me estoy ocupando de indagar en esto de la acción responsable, y dejando de echar balones fuera ¿y tú, qué?

RESPONSABILIDAD DE ACCIÓN CORRECTA

Me parece importante tener en cuenta que en el mundo budista (dentro del Noble Octuple Sendero) se habla de la acción justa o correcta,

aunque dicen que no son mandamientos sino normas de conducta con las que regirse para conseguir la iluminación (e iluminar), se parecen a algunos de los mandamientos que trasmitió el bueno de Moises (al mundo judeo-cristiano).

Un separado ha de tenerlo en cuenta:


No matar
No robar
No abusar del sexo
No mentir
No abusar de sustancias tóxicas


Los que estamos en el #mindfulness seguimos con deleite los entrenamientos del gran maestro zen Thich Nhat Hanh que dice:

“La base de la acción correcta es hacer todo en base a la atención plena.” 

El enseña Cinco tipos de Entrenamientos de Consciencia Plena que se correlaccionan con los cinco preceptos antes mencionados.

El primer entrenamiento implica el respeto a la vida. 

A partir de la conciencia del sufrimiento causado por la destrucción de la vida, trabajamos para proteger a todos los seres vivos de este planeta y al mismo planeta que sustenta nuestra propia existencia y la vida de todos los seres.

Si de la ruptura  sales con falta de respeto a ti mismo y a la persona con la que estás en conflicto, te invito a poner atención, eso mejorará tu autoestima, y que coloques a cada cual en su sitio.

El segundo entrenamiento implica generosidad. 

Damos libremente de nuestro tiempo y recursos donde más se necesitan, sin acaparar cosas que no necesitamos. No explotamos a otras personas o recursos para nuestro propio beneficio. Actuamos para promover la justicia social y el bienestar para todos.

Para recibir lo primero es ejercitar el dar, el ofrecer tu experiencia, tu buena voluntad, entregarte a ti y a los demás. Tal vez una disciplina que tenías olvidada antes de la separación.

Todo tiene un precio y la racanería se puede volver contra ti. Si quieres que te escuchen, escucha, si quieres que te ayuden, ayuda, si quieres dejar de estar sufriendo en la soledad, da compañía…

Si tienes que pagar, dar dinero porque te corresponde (y porque crees y sientes que es justo y necesario), hazlo con dignidad y consciencia, sabiendo que va a proporcionar beneficios en los otros y te llegará esa energía multiplicada, seguro, comprobado.

El tercer entrenamiento involucra la sexualidad y el evitar la mala conducta sexual.

En conciencia plena del dolor causado por la mala conducta sexual, honramos los compromisos y actuamos cuando sea posible para proteger a los demás contra la explotación sexual.

Si la causa de la ruptura está muy definida por una falta de vida sexual satisfactoria o rutinaria, te toca analizar que es lo que haces o no haces, qué deseas y no, y eres asertivo al respecto. Y si es un tema de respeto mira cómo te respetas y respetas al otro/a.

El cuarto entrenamiento implica hablar con cariño y escuchar profundamente. 

Esto significa evitar un lenguaje que provoque la enemistad y la discordia. A través de la escucha profunda a los demás somos capaces de derribar las barreras que nos separan.

Uno cuando rompe y se encuentra sólo, busca ser escuchado. No es positivo despotricar, mal-hablar, quejarse continuamente, vomitar palabras dañinas.

Trata con tus palabras a los demás para conseguir ser hablado de la misma manera. Atención a la vehemencia, a facilitar diálogos constructivos.

El quinto entrenamiento implica lo que consumimos. 

Esto incluye alimentarnos a nosotros mismos y a los demás con comida saludable y evitar los productos tóxicos.

También incluye los libros que leemos o los programas de televisión que vemos. Y también aquellas formas de entretenimiento que pueden crear adicción o agitación deberían idealmente evitarse.

Es interesante tener claro qué consumir para conseguir energía, equilibrio en todas las áreas, es imprescindible. Quiero llamar tu atención porque tu felicidad depende no de satisfacciones momentáneas.

Hay personas, coach especializados, nutricionistas y  acompañantes del alma a los que acudir si hay dudas.

Quiero acabar con esta imagen con mensaje que me llegó por facebook y que remata de una forma parecida a aquella oración de Hazme instrumento de tu paz que compartí hace unas semanas:

 

CONCLUSIÓN RESPONSABLE

GRACIAS
Estoy para ti, tengo el kit salvavidas para náufragos emocionales y el entrenamiento para tirar de ti (y “jalarte parriba”).

Encuentro paz:
Responsabilidad
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Cómo Neutralizar la Culpabilidad (2ªParte)

Paz y bien. Este Artículo continua con el desarrollo de la culpabilidad, que ya vimos no hace mucho [pincha y lee>>: LA CULPA, Cómo desactivarla

El mes pasado he tratado el tema de la culpa y culpabilidad en mis redes sociales.  Reciclo esos tips que nos van a ayudar a neutralizar esta espada clavada en el cuerpo, corazón y mente.

Te decía en el anterior Artículo:

La culpa es un pensamiento y una emoción que nos brota sin esperarlo tanto si eres protagonista o víctima de la decisión de mejorar tu vida, de superar una circunstancia o pérdida personal  material.

Hablamos ya de desactivar y si damos otro paso y ¿neutralizamos la culpabilidad?

-con toma de decisiones

-con tomas de conciencia

 

Antes de seguir quiero compartirte algo de alto valor, Artículo escrito por mi amadísimo hermano Jorge Lomar para la revista Universo Holístico, que trata: DESHACIENDO EL VIRUS MENTAL DE LA CULPA.

No me resisto a copiarte un fragmento de un poema de Alejandro Jodorowsky que nos habla de ese viaje al centro de la herida que vamos a atrevernos a transitar ¿conseguiremos su neutralización?:

Sin estar atormentados por la verdad o la belleza,

cortar aquellos lazos que nos apegan al amor redentor,

dejar de oír, decir, hacer, llorar, vaciar los ojos

a la madre, desde un trono indiferente verla agonizar

como un molusco glauco varado en la playa,

para que cese la febril santificación del Conocer,

para que la herida sea solamente herida

en una carne que niega ser necesidad del alma.

Voy a rematar con otros 5 tips que espero te ayuden a tomar decisiones una vez que hayas puesto conciencia.

 

(…) 6. ¿La culpabilidad un sello imborrable?

Sigamos tratando el tema de la culpa, ese gran virus que te invade en el momento que te separas, rompes o tomas un nuevo camino en tu vida.

Al estar relajado puedes enfocar las acciones sanadoras, como por ejemplo no ponerte más “sambenitos” en esta situación dolorosa, no te pongas etiquetas ponte en acción amándote y quitándote lo que no aporta nada a tu ser auténtico.

¿Qué decisión vas a tomar para quitarte etiquetas que no contribuyen a tu bienestar?

¿Con qué vas  contrarrestar esta puesta de medallas que te degradan?

No te voy a dar recomendaciones, sólo te quiero hacer pensar, inspirar para que seas tú en esta situación complicada, pero sanadora, quien tire para delante entre tanto pecado o energía culpadora y culpante.

7. ¿Culpabilidad por trabajar?

Parece extraño que tenga que hablar de una de las culpas que se nos inculcan desde pequeños. Y que viene de la moral cristiana. Es esa culpabilidad que nos asalta en el área profesional o de trabajo.

Trabajamos por ser culpables. Es el castigo del “sudor de tu frente”. Esto escribía ren FB:

Es curioso que el trabajo se nos venda como el resultado de una culpa, una acción “mala”, que ha de producir sufrimiento. En esta cultura judeocristiana se nos condena a trabajar, se nos incide en eso.

Pero se nos obvia, se nos hace pasar sin fijarnos que lo que importa de verdad es recuperar al sentimiento desde dónde se trabaja: en tu corazón está considerado el trabajo como acción de dignidad y es la consecuencia de la decisión de ser próspero.

Es tiempo de volver al lugar en tu corazón donde consideras el trabajo como instrumento de valoración personal, como placer (sí, placer y gozo si haces lo que haces con todo tu corazón y alma para ser feliz).

Que el trabajo no sea una posesión que te desagrade o desmerezca como persona; tú eres el Trabajo del Universo en esta tierra. Y ¿quién tiene la culpa de ello?

8. ¿Culpabilidad hasta de…?

Cuando hablamos de mindfulness surge la convicción de que lo que estamos haciendo al tomar partido por la atención en la culpa es la de trabajar el equilibrio.

Puedes pensar que eres culpable pero puedes dejar de hacerlo, dejar que se vaya el pensamiento, la emoción, la sensación corporal.

¿Para qué te vas a acusar de padecer con una acción que ha pasado?

No te digo na, bueno sí, con esto de meditar que cuando empiezas lo primero que te asalta es la culpa, la valoración de bueno y malo y que no estás a la altura, tienes la culpa de no saber o poder hacer algo tan sencillo.

>¿Qué culpa tenemos de meditar o no meditar?

>>¿Qué culpa tenemos de poner atención o de seguir dormidos en la inconsciencia? Estas preguntas son para contrarrestar virus invasivos.

Al meditar somos invadidos por un virus que nos impide ser independientes, nos pretende hacer sumisos y culpables sin valor.

Combatir este pensamiento se hace tomando conciencia y levantándote contra creencias falsas que nos venden.

(Entre tú y yo, esto fue escrito el dos de mayo, celebro como madrileño el levantamiento e inicio de la Guerra de la Independencia contra los que nos invadieron).

¿Cuál es la vacuna ante tanto sentirse culpable? Ser como niños, analfabetos de lenguajes que no enriquecen nuestra alegría de vivir en paz.

9. ¿La Culpabilidad como clasificación “errónea”?

La culpa y el sentirse culpable no es algo que nos producen u ocasionan otros. Ya hablé más arriba de etiquetarse o de comprar las etiquetas que te pongan.

La clave está en las valoraciones que hacemos de nuestro ser y obrar.

Como te califiquen te puede o no afectar pero cómo te calificas tú determina el sufrimiento posterior o el poder y felicidad que te hará vivir en paz y con bienestar.

¿A qué das importancia y porqué? El ser y conseguir lo que te propones ¿cómo te hace sentir?

Ser responsable y consecuente con lo que piensas, sientes y haces consigue llevarte a la inocencia primordial.

Mírate como un niño, contémplate como un recién nacido, deja el juicio ¡disfruta de ser y hacer.

10. ¿Prefieres Culpabilidad o Responsabilidad?

En este último episodio voy a rematar la faena de la culpabilidad. Un par de pases de pecho, o un par de regates, depende a lo que tengas afición.

Te voy a pedir que hagas lo que yo. Borra de tu diccionario mental la palabra “Culpa” y el adjetivo “Culpable”, asimila que lo que eres es responsable, adquiere la responsabilidad de tomar consciencia y ser consecuente con lo que dices y haces como con lo que omites.

La culpa es rácana, no te da nada, no te hace ser ni sentir nada, sólo una ficción irreal, la culpa no es ni cuento, es la reacción de alguien que no quiere asumir lo que es y lo que hace, lo que puede llegar a ser y a conseguir.

Deja que sea la excusa fácil donde refugiarte o donde se refugian los que tienen miedo a vivir con sentido y sensibilidad el propósito de su vida.

Si te estás separando o estás en crisis y te crees culpable o te sientes culpable, para y decide tomar las riendas de tu vida, pon foco en lo que eres y en tu nueva vida.

Haz lo que Dios, el universo, la vida y tú decidas hacer, para conseguirlo sostenido por la paz y bienestar, no te contagies ni permitas que te contagien con el virus absurdo de la culpa.

Cierre sin Culpa

He encontrado un video interesante de alguien sabio [pincha>>Suelta la Culpabilidad; Asume tu Responsabilidad por Enrique Simó.

 Espero que te ayude.
Yo más que con versos que canten a la culpa quiero acabar con un poema en el que manifiesto por dónde empecé a cambiar de paradigma:

Soy capaz

De sentir cuando siento,

Y me permito

Responsabilizarme

De la emoción, de mí.

GRACIAS

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La CULPA, Cómo Desactivarla (1ªParte)

Paz y bien. Este artículo surge porque en la semana me comprometí a desarrollar un poco más el tema de la culpa en un….,

…iba a decir divorciado o separado, pero digo persona que toma decisiones con consecuencias en una ruptura o crisis o cambio traumático o duelo por el alejamiento de un ser querido.

En el último mes he tratado el tema de la culpa y culpabilidad en mis redes sociales. De hecho voy a reciclar lo que dije, por si no me sigues y así te animas a hacerlo.

La culpa es un pensamiento y una emoción que nos brota sin esperarlo tanto si eres protagonista o víctima de la decisión de mejorar tu vida, de superar una circunstancia o pérdida personal  material.

En el título te hablo de desactivar. Lo tengo bastante claro y hay que ser consecuente. Te lo digo porque cuando se está hundido, sin fuerza, negando y maldiciendo es difícil comprender que se puede desactivar la culpabilidad

-con toma de decisiones

-con tomas de conciencia

Te comenté que mi obsesión es la paz junto con el bienestar tanto personal como de todo aquel y aquello que me rodea. Vaya.. cadena de conjunciones que facilitan la disolución y des-activación de los mecanismos que nos castigan.

Te voy a dar 10 tips que espero te ayuden a tomar decisiones una vez que hayas puesto conciencia. En esta primera aproximación

5 Tips y un paréntesis

Recuerda que en el artículo de la semana pasada te decía que

>no eres culpable

>>por favor, no te sientas culpable

>>>y digan lo que digan te comportas como un señor y un buen padre.

No permitas a la culpa. Si tienes tiempo y ganas esta conferencia (PINCHA)>>>  LA CULPA ES ALGO QUE PERMITES de Javier de Pablo te lo va a dejar claro.

 

 

Hace años que quité la palabra CULPA de mi diccionario, este borrado no ha sido suficiente.

Vamos a tomar conciencia de lo que quiere decir y comprender de qué nos habla, su otro sinónimo que nos da protagonismo, nunca victimismo.

Quiero que sepas que si estás en crisis o en plena ruptura tus sentimientos son los que son. Sólo date cuenta de que es un pensamiento sobre ti por estar en esta cultura judeocristiana ¿de qué eres culpable, culpa de qué, culpable para quién?

Mira la otra cara de la moneda ¿quién te hablo de la culpa?

Es muy posible que empieces a atar cabos y a dar crédito o no a quien te hizo creer o sentir culpabilidad…, por lo que sea.

 

Te invitado alguna vez a que practiques la meditación y el mindfulness. Es muy sano, es un entrenamiento para lo que la mente te vende al respecto, este poema ¿a ver qué te dice?

Ojito con el virus. Meditar con culpa o sentirte culpable meditando porque estás haciendo algo supuestamente inútil, es algo a lo que te vas a enfrentar. Jejeje, como la vida misma.

El para qué, qué voy a sacar de este tiempo perdido, o el no controlo la cabeza y me siento fatal, me castigo, me doy cuenta de lo malo malísimo que soy, etc;

lindezas de tu mente y discursos para sentirte culpable de hacer o no hacer, de ser o no ser, de parecer o no. El ego te quiere dejar permanentemente en la inconsciencia ¡Atención, atención, atención!

De verdad, puedes hacer caso y no meditar, no entrenar la atención en lo que dices o haces pero date cuenta de que lo que te dice la culpa es que de algo no te has hecho responsable, algo no has hecho sabiendo o sintiendo lo que haces.

Pues no te castigues, toma nota y mira a ver qué haces en automático, y no te creas toda la basura que te echas encima discurseando con tanta culpa.

Si fueras chino no sabrías ni que es eso de la culpa, por lo tanto ¿qué tiene de cierto el concepto?

 

El dedicarme a indagar en la culpa, en ese sentimiento incomprensible, me está permitiendo darme cuenta no de lo absurdo y la carga religiosa que tanto nos enoja sino de la parte positiva.

Es cierto que uso ahora más la palabra responsabilidad pero me estoy dando cuenta de que ya no cargo la palabra culpa con su energía sentenciosa, irracional.

La culpa es “un quiero y no puedo”, un pensamiento limitante ¡liberémoslo de su culpa y penitencia!

No lleves sobre tus hombros cargas vacías. Respira y encuentra tu equilibrio entre el cuerpo, la mente, el corazón y el alma.

Fíjate en lo importante del mensaje oculto de esta palabreja. Si no quisiésemos armonía en nuestra vida no aparecería ¿para qué?

 

Todas las semanas tamizo el tema que quiero indagar por la sabiduría de la Biblia. Me da “cosita” estar tocando la culpa, tiene su morbo.

Es en el Libro de los libros de la Cultura occidental donde la palabra culpa es reina, es un ídolo de barro, un becerro que nos hace borregos.

Pero como bien sabes que hago, no voy a dar espacio a una palabra que pretende hacerme lo que no soy, es cuestión de responsabilidad.

Esto me da protagonismo y no la culpa que lo que te hace es culpable, dependiente, un secundario sin lujo en una película que no es tuya.

He optado, como habrás leído, por una cita paulina, neo-testamentaria que invita a responsabilizarme de mi ser y mis actos.

No necesito que nadie borre mi culpa ni nada que no es mío. No quiero ni me quedo con ningún regalo que me culpe.

 

Te invito a que te tomes el pensamiento de culpa de otra forma. Cuando te sientas culpable, para y mira atentamente en qué has de poner foco, dónde vas a poner atención.

Si hay culpa reconoce el amor que eres y hazte responsable de tu vida y acción para ser feliz y encontrar paz.

No es preciso echar balones fuera, no vas a perder el amor que eres, y si pierdes el amor de quien supuestamente te ama, descubrirás que como mucho “te quería”. Tu felicidad no depende.

Repara, arregla, sana, cura… eso de lo que te acusa y condena la culpa. Si lo miras así, verás que es una bendición tener estos delatores tan “tiquismiquis”.

 

TIEMPO DE DESCANSO,

BREAK de la culpa o KIT-KAT

Quiero abrir un paréntesis.

Un domingo a finales de abril escucho en la misa unas lecturas que me ayudan a entender la culpa, sin que hablen de ella. Me sorprende. Ya sé que no son citas de personajes relevantes de oriente o pensadores occidentales.

Soy así, no me hace daño la verdad cuando no tiene remedio. Ese domingo caminando por el monte, antes de llegar a una ermita me preguntaba en plural (pensaba en ti y en esos hombres sufrientes con las separaciones de todo lo amado y querido hasta entonces).

¿Nos culpamos de lo que no hemos hecho o dicho?

Quiero compartir este fragmento de la 2ª lectura (de la misa de hoy) en la Carta de San Juan que habla de estar atentos a la cabecita, a lo que nos decimos, lo que nos castigamos:

<<Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él…>>

Vamos a resetearnos y hacer caso a Cristo cuando nos dice (también en el Evangelio de hoy):

<< Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.>>

Y no sólo eso, acaba diciéndonos la clave para seguir trabajando por tus objetivos, sintonizando con tu misión de vida:

<<Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. >>

No te sientas culpable, pide a Dios o al universo o a la suerte o a quien estimes oportuno dejar la culpa a un lado.

Ahora en 1ª persona di: Tomo conciencia tanto de lo dicho y hecho como de lo callado y dejado de hacer, en qué me ha cambiado y en que ha cambiado a los afectados por ello.

Mira y apuesta por el bienestar y paz, facilita la realización de tus mejores deseos. Si tienes una experiencia de conexión con la energía crística, confía en lo que te muestre siguiendo la inspiración o intuición ¡libérate de la culpa!

Cierro paréntesis.

Te ofrezco el Audio de una conferencia muy interesante donde Ana Belén Mena te cuenta cómo liberarte de la culpa que te impide ser. Es una hora y media más que entretenida.

 

Acabo ya sin Culpa

Otro día continuaré con los otros 5 tips, que no te quiero echar más culpa dentro, dosifiquemos las fuerzas y el valor para superarte, si quieres estar en paz y conseguir bienestar.

Ya te he puesto un poema breve mío más arriba. Ahora quiero compartirte estos maravillosos versos de José Luis Hidalgo  que nos hablan de ese despertar de la culpa:

Despertar
 
Despierto. Veo luz.
Así ya soy. ¡Me siento
aqui tan nuevo y uno!
Completo soy, entero.
 
¡Dios mío, qué de rosas!
Mis limites comprendo…
Tactos dormidos suben
a flor de carne, cierto.
 
Volverme a mí, así…
¡Mi soledad de dentro!
No sé… Dudo… Respiro…
¡Mis ojos tan abiertos!
 
Mi dolor en la Ausencia
viene con alas. Tengo
ganado el mundo
¡Que frío ya presiento!
 
Quedarme como un río
tendido, largo, cuerpo…
En tránsitos de ausencias
en gritos y en destellos.
 
¡Cerraos ya, mis ojos!
¡Abríos en el sueño!
¡Dulzura del no ser!
¡Nostalgia de estar muerto!
 
Compréndeme tú ahora,
brisa campestre, viento.
¡Recuérdame las formas
y ábreme tus espejos!

 

Ya sabes que el artículo en que se mencionaba la culpa de la semana pasada es:

>>>En el tsunami de la Separacion,3 pilares donde agarrarse

Y en mi blog de mindfulness tengo un post que muestra como superar esto de la culpabilidad:

>>>El mundo me abruma,3 formas de abrir los cielos

GRACIAS

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