La CULPA, Cómo Desactivarla (1ªParte)

Paz y bien. Este artículo surge porque en la semana me comprometí a desarrollar un poco más el tema de la culpa en un….,

…iba a decir divorciado o separado, pero digo persona que toma decisiones con consecuencias en una ruptura o crisis o cambio traumático o duelo por el alejamiento de un ser querido.

En el último mes he tratado el tema de la culpa y culpabilidad en mis redes sociales. De hecho voy a reciclar lo que dije, por si no me sigues y así te animas a hacerlo.

La culpa es un pensamiento y una emoción que nos brota sin esperarlo tanto si eres protagonista o víctima de la decisión de mejorar tu vida, de superar una circunstancia o pérdida personal  material.

En el título te hablo de desactivar. Lo tengo bastante claro y hay que ser consecuente. Te lo digo porque cuando se está hundido, sin fuerza, negando y maldiciendo es difícil comprender que se puede desactivar la culpabilidad

-con toma de decisiones

-con tomas de conciencia

Te comenté que mi obsesión es la paz junto con el bienestar tanto personal como de todo aquel y aquello que me rodea. Vaya.. cadena de conjunciones que facilitan la disolución y des-activación de los mecanismos que nos castigan.

Te voy a dar 10 tips que espero te ayuden a tomar decisiones una vez que hayas puesto conciencia. En esta primera aproximación

5 Tips y un paréntesis

Recuerda que en el artículo de la semana pasada te decía que

>no eres culpable

>>por favor, no te sientas culpable

>>>y digan lo que digan te comportas como un señor y un buen padre.

No permitas a la culpa. Si tienes tiempo y ganas esta conferencia (PINCHA)>>>  LA CULPA ES ALGO QUE PERMITES de Javier de Pablo te lo va a dejar claro.

 

 

Hace años que quité la palabra CULPA de mi diccionario, este borrado no ha sido suficiente.

Vamos a tomar conciencia de lo que quiere decir y comprender de qué nos habla, su otro sinónimo que nos da protagonismo, nunca victimismo.

Quiero que sepas que si estás en crisis o en plena ruptura tus sentimientos son los que son. Sólo date cuenta de que es un pensamiento sobre ti por estar en esta cultura judeocristiana ¿de qué eres culpable, culpa de qué, culpable para quién?

Mira la otra cara de la moneda ¿quién te hablo de la culpa?

Es muy posible que empieces a atar cabos y a dar crédito o no a quien te hizo creer o sentir culpabilidad…, por lo que sea.

 

Te invitado alguna vez a que practiques la meditación y el mindfulness. Es muy sano, es un entrenamiento para lo que la mente te vende al respecto, este poema ¿a ver qué te dice?

Ojito con el virus. Meditar con culpa o sentirte culpable meditando porque estás haciendo algo supuestamente inútil, es algo a lo que te vas a enfrentar. Jejeje, como la vida misma.

El para qué, qué voy a sacar de este tiempo perdido, o el no controlo la cabeza y me siento fatal, me castigo, me doy cuenta de lo malo malísimo que soy, etc;

lindezas de tu mente y discursos para sentirte culpable de hacer o no hacer, de ser o no ser, de parecer o no. El ego te quiere dejar permanentemente en la inconsciencia ¡Atención, atención, atención!

De verdad, puedes hacer caso y no meditar, no entrenar la atención en lo que dices o haces pero date cuenta de que lo que te dice la culpa es que de algo no te has hecho responsable, algo no has hecho sabiendo o sintiendo lo que haces.

Pues no te castigues, toma nota y mira a ver qué haces en automático, y no te creas toda la basura que te echas encima discurseando con tanta culpa.

Si fueras chino no sabrías ni que es eso de la culpa, por lo tanto ¿qué tiene de cierto el concepto?

 

El dedicarme a indagar en la culpa, en ese sentimiento incomprensible, me está permitiendo darme cuenta no de lo absurdo y la carga religiosa que tanto nos enoja sino de la parte positiva.

Es cierto que uso ahora más la palabra responsabilidad pero me estoy dando cuenta de que ya no cargo la palabra culpa con su energía sentenciosa, irracional.

La culpa es «un quiero y no puedo», un pensamiento limitante ¡liberémoslo de su culpa y penitencia!

No lleves sobre tus hombros cargas vacías. Respira y encuentra tu equilibrio entre el cuerpo, la mente, el corazón y el alma.

Fíjate en lo importante del mensaje oculto de esta palabreja. Si no quisiésemos armonía en nuestra vida no aparecería ¿para qué?

 

Todas las semanas tamizo el tema que quiero indagar por la sabiduría de la Biblia. Me da “cosita” estar tocando la culpa, tiene su morbo.

Es en el Libro de los libros de la Cultura occidental donde la palabra culpa es reina, es un ídolo de barro, un becerro que nos hace borregos.

Pero como bien sabes que hago, no voy a dar espacio a una palabra que pretende hacerme lo que no soy, es cuestión de responsabilidad.

Esto me da protagonismo y no la culpa que lo que te hace es culpable, dependiente, un secundario sin lujo en una película que no es tuya.

He optado, como habrás leído, por una cita paulina, neo-testamentaria que invita a responsabilizarme de mi ser y mis actos.

No necesito que nadie borre mi culpa ni nada que no es mío. No quiero ni me quedo con ningún regalo que me culpe.

 

Te invito a que te tomes el pensamiento de culpa de otra forma. Cuando te sientas culpable, para y mira atentamente en qué has de poner foco, dónde vas a poner atención.

Si hay culpa reconoce el amor que eres y hazte responsable de tu vida y acción para ser feliz y encontrar paz.

No es preciso echar balones fuera, no vas a perder el amor que eres, y si pierdes el amor de quien supuestamente te ama, descubrirás que como mucho “te quería”. Tu felicidad no depende.

Repara, arregla, sana, cura… eso de lo que te acusa y condena la culpa. Si lo miras así, verás que es una bendición tener estos delatores tan “tiquismiquis”.

 

TIEMPO DE DESCANSO,

BREAK de la culpa o KIT-KAT

Quiero abrir un paréntesis.

Un domingo a finales de abril escucho en la misa unas lecturas que me ayudan a entender la culpa, sin que hablen de ella. Me sorprende. Ya sé que no son citas de personajes relevantes de oriente o pensadores occidentales.

Soy así, no me hace daño la verdad cuando no tiene remedio. Ese domingo caminando por el monte, antes de llegar a una ermita me preguntaba en plural (pensaba en ti y en esos hombres sufrientes con las separaciones de todo lo amado y querido hasta entonces).

¿Nos culpamos de lo que no hemos hecho o dicho?

Quiero compartir este fragmento de la 2ª lectura (de la misa de hoy) en la Carta de San Juan que habla de estar atentos a la cabecita, a lo que nos decimos, lo que nos castigamos:

<<Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él…>>

Vamos a resetearnos y hacer caso a Cristo cuando nos dice (también en el Evangelio de hoy):

<< Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.>>

Y no sólo eso, acaba diciéndonos la clave para seguir trabajando por tus objetivos, sintonizando con tu misión de vida:

<<Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. >>

No te sientas culpable, pide a Dios o al universo o a la suerte o a quien estimes oportuno dejar la culpa a un lado.

Ahora en 1ª persona di: Tomo conciencia tanto de lo dicho y hecho como de lo callado y dejado de hacer, en qué me ha cambiado y en que ha cambiado a los afectados por ello.

Mira y apuesta por el bienestar y paz, facilita la realización de tus mejores deseos. Si tienes una experiencia de conexión con la energía crística, confía en lo que te muestre siguiendo la inspiración o intuición ¡libérate de la culpa!

Cierro paréntesis.

Te ofrezco el Audio de una conferencia muy interesante donde Ana Belén Mena te cuenta cómo liberarte de la culpa que te impide ser. Es una hora y media más que entretenida.

 

Acabo ya sin Culpa

Otro día continuaré con los otros 5 tips, que no te quiero echar más culpa dentro, dosifiquemos las fuerzas y el valor para superarte, si quieres estar en paz y conseguir bienestar.

Ya te he puesto un poema breve mío más arriba. Ahora quiero compartirte estos maravillosos versos de José Luis Hidalgo  que nos hablan de ese despertar de la culpa:

Despertar
 
Despierto. Veo luz.
Así ya soy. ¡Me siento
aqui tan nuevo y uno!
Completo soy, entero.
 
¡Dios mío, qué de rosas!
Mis limites comprendo…
Tactos dormidos suben
a flor de carne, cierto.
 
Volverme a mí, así…
¡Mi soledad de dentro!
No sé… Dudo… Respiro…
¡Mis ojos tan abiertos!
 
Mi dolor en la Ausencia
viene con alas. Tengo
ganado el mundo
¡Que frío ya presiento!
 
Quedarme como un río
tendido, largo, cuerpo…
En tránsitos de ausencias
en gritos y en destellos.
 
¡Cerraos ya, mis ojos!
¡Abríos en el sueño!
¡Dulzura del no ser!
¡Nostalgia de estar muerto!
 
Compréndeme tú ahora,
brisa campestre, viento.
¡Recuérdame las formas
y ábreme tus espejos!

 

Ya sabes que el artículo en que se mencionaba la culpa de la semana pasada es:

>>>En el tsunami de la Separacion,3 pilares donde agarrarse

Y en mi blog de mindfulness tengo un post que muestra como superar esto de la culpabilidad:

>>>El mundo me abruma,3 formas de abrir los cielos

GRACIAS

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2 comentarios en “La CULPA, Cómo Desactivarla (1ªParte)

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