Cómo Neutralizar la Culpabilidad (2ªParte)

Paz y bien. Este Artículo continua con el desarrollo de la culpabilidad, que ya vimos no hace mucho [pincha y lee>>: LA CULPA, Cómo desactivarla

El mes pasado he tratado el tema de la culpa y culpabilidad en mis redes sociales.  Reciclo esos tips que nos van a ayudar a neutralizar esta espada clavada en el cuerpo, corazón y mente.

Te decía en el anterior Artículo:

La culpa es un pensamiento y una emoción que nos brota sin esperarlo tanto si eres protagonista o víctima de la decisión de mejorar tu vida, de superar una circunstancia o pérdida personal  material.

Hablamos ya de desactivar y si damos otro paso y ¿neutralizamos la culpabilidad?

-con toma de decisiones

-con tomas de conciencia

 

Antes de seguir quiero compartirte algo de alto valor, Artículo escrito por mi amadísimo hermano Jorge Lomar para la revista Universo Holístico, que trata: DESHACIENDO EL VIRUS MENTAL DE LA CULPA.

No me resisto a copiarte un fragmento de un poema de Alejandro Jodorowsky que nos habla de ese viaje al centro de la herida que vamos a atrevernos a transitar ¿conseguiremos su neutralización?:

Sin estar atormentados por la verdad o la belleza,

cortar aquellos lazos que nos apegan al amor redentor,

dejar de oír, decir, hacer, llorar, vaciar los ojos

a la madre, desde un trono indiferente verla agonizar

como un molusco glauco varado en la playa,

para que cese la febril santificación del Conocer,

para que la herida sea solamente herida

en una carne que niega ser necesidad del alma.

Voy a rematar con otros 5 tips que espero te ayuden a tomar decisiones una vez que hayas puesto conciencia.

 

(…) 6. ¿La culpabilidad un sello imborrable?

Sigamos tratando el tema de la culpa, ese gran virus que te invade en el momento que te separas, rompes o tomas un nuevo camino en tu vida.

Al estar relajado puedes enfocar las acciones sanadoras, como por ejemplo no ponerte más «sambenitos» en esta situación dolorosa, no te pongas etiquetas ponte en acción amándote y quitándote lo que no aporta nada a tu ser auténtico.

¿Qué decisión vas a tomar para quitarte etiquetas que no contribuyen a tu bienestar?

¿Con qué vas  contrarrestar esta puesta de medallas que te degradan?

No te voy a dar recomendaciones, sólo te quiero hacer pensar, inspirar para que seas tú en esta situación complicada, pero sanadora, quien tire para delante entre tanto pecado o energía culpadora y culpante.

7. ¿Culpabilidad por trabajar?

Parece extraño que tenga que hablar de una de las culpas que se nos inculcan desde pequeños. Y que viene de la moral cristiana. Es esa culpabilidad que nos asalta en el área profesional o de trabajo.

Trabajamos por ser culpables. Es el castigo del «sudor de tu frente». Esto escribía ren FB:

Es curioso que el trabajo se nos venda como el resultado de una culpa, una acción «mala», que ha de producir sufrimiento. En esta cultura judeocristiana se nos condena a trabajar, se nos incide en eso.

Pero se nos obvia, se nos hace pasar sin fijarnos que lo que importa de verdad es recuperar al sentimiento desde dónde se trabaja: en tu corazón está considerado el trabajo como acción de dignidad y es la consecuencia de la decisión de ser próspero.

Es tiempo de volver al lugar en tu corazón donde consideras el trabajo como instrumento de valoración personal, como placer (sí, placer y gozo si haces lo que haces con todo tu corazón y alma para ser feliz).

Que el trabajo no sea una posesión que te desagrade o desmerezca como persona; tú eres el Trabajo del Universo en esta tierra. Y ¿quién tiene la culpa de ello?

8. ¿Culpabilidad hasta de…?

Cuando hablamos de mindfulness surge la convicción de que lo que estamos haciendo al tomar partido por la atención en la culpa es la de trabajar el equilibrio.

Puedes pensar que eres culpable pero puedes dejar de hacerlo, dejar que se vaya el pensamiento, la emoción, la sensación corporal.

¿Para qué te vas a acusar de padecer con una acción que ha pasado?

No te digo na, bueno sí, con esto de meditar que cuando empiezas lo primero que te asalta es la culpa, la valoración de bueno y malo y que no estás a la altura, tienes la culpa de no saber o poder hacer algo tan sencillo.

>¿Qué culpa tenemos de meditar o no meditar?

>>¿Qué culpa tenemos de poner atención o de seguir dormidos en la inconsciencia? Estas preguntas son para contrarrestar virus invasivos.

Al meditar somos invadidos por un virus que nos impide ser independientes, nos pretende hacer sumisos y culpables sin valor.

Combatir este pensamiento se hace tomando conciencia y levantándote contra creencias falsas que nos venden.

(Entre tú y yo, esto fue escrito el dos de mayo, celebro como madrileño el levantamiento e inicio de la Guerra de la Independencia contra los que nos invadieron).

¿Cuál es la vacuna ante tanto sentirse culpable? Ser como niños, analfabetos de lenguajes que no enriquecen nuestra alegría de vivir en paz.

9. ¿La Culpabilidad como clasificación «errónea»?

La culpa y el sentirse culpable no es algo que nos producen u ocasionan otros. Ya hablé más arriba de etiquetarse o de comprar las etiquetas que te pongan.

La clave está en las valoraciones que hacemos de nuestro ser y obrar.

Como te califiquen te puede o no afectar pero cómo te calificas tú determina el sufrimiento posterior o el poder y felicidad que te hará vivir en paz y con bienestar.

¿A qué das importancia y porqué? El ser y conseguir lo que te propones ¿cómo te hace sentir?

Ser responsable y consecuente con lo que piensas, sientes y haces consigue llevarte a la inocencia primordial.

Mírate como un niño, contémplate como un recién nacido, deja el juicio ¡disfruta de ser y hacer.

10. ¿Prefieres Culpabilidad o Responsabilidad?

En este último episodio voy a rematar la faena de la culpabilidad. Un par de pases de pecho, o un par de regates, depende a lo que tengas afición.

Te voy a pedir que hagas lo que yo. Borra de tu diccionario mental la palabra «Culpa» y el adjetivo «Culpable», asimila que lo que eres es responsable, adquiere la responsabilidad de tomar consciencia y ser consecuente con lo que dices y haces como con lo que omites.

La culpa es rácana, no te da nada, no te hace ser ni sentir nada, sólo una ficción irreal, la culpa no es ni cuento, es la reacción de alguien que no quiere asumir lo que es y lo que hace, lo que puede llegar a ser y a conseguir.

Deja que sea la excusa fácil donde refugiarte o donde se refugian los que tienen miedo a vivir con sentido y sensibilidad el propósito de su vida.

Si te estás separando o estás en crisis y te crees culpable o te sientes culpable, para y decide tomar las riendas de tu vida, pon foco en lo que eres y en tu nueva vida.

Haz lo que Dios, el universo, la vida y tú decidas hacer, para conseguirlo sostenido por la paz y bienestar, no te contagies ni permitas que te contagien con el virus absurdo de la culpa.

Cierre sin Culpa

He encontrado un video interesante de alguien sabio [pincha>>Suelta la Culpabilidad; Asume tu Responsabilidad por Enrique Simó.

 Espero que te ayude.
Yo más que con versos que canten a la culpa quiero acabar con un poema en el que manifiesto por dónde empecé a cambiar de paradigma:

Soy capaz

De sentir cuando siento,

Y me permito

Responsabilizarme

De la emoción, de mí.

GRACIAS

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Un comentario en “Cómo Neutralizar la Culpabilidad (2ªParte)

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